sábado, 13 de diciembre de 2008

Mi confrontacion con la docencia

miércoles 10 de diciembre de 2008

MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
Bueno, empezare por decir que mi profesión de origen es la de Ingeniero Mecánico Administrador egresado de la Universidad Autónoma de nuevo León, que en diez años de labor para el sector privado desempeñe los puestos de: Supervisor de producción, Superintendente de Control de Calidad y el ultimo puesto que fue como Gerente del área de revelado a color para la Corporación Benavides.Como relato en un párrafo del escrito de la semana 1, hace veintitrés años me encontré a un amigo de la secundaria el cual tenia años de no verlo, después de intercambiar saludos nos pusimos a platicar, me pregunto que a que me dedicaba y que donde trabajaba, pues el era director del CBTis 135; después de contestarle que yo era ingeniero y que laboraba para la Corporación Benavides, me pregunto que si me interesaba impartir la asignatura de matemáticas a lo cual le conteste que no disponía de tiempo ya que mi presencia se requería de ocho de la mañana a ocho de la noche y aunque no era a horas seguidas si tenia que cubrir esa jornada, así nos despedimos.Una semana después de habernos encontrado a mi compañero, una tarde recibí una llamada telefónica de la secretaria del CBTis 135 , me dijo que el director del plantel quería platicar conmigo y que si podía acudir al día siguiente, le conteste que si que allí estaría. Al día siguiente acudí a la cita con mi amigo, en la conversación me planteo nuevamente que necesitaba un maestro de matemáticas, que el plantel era joven ya que tenia cinco años de fundado, que estaba en crecimiento, nuevamente le conteste que tenia limitante de tiempo, además se me hacia mucha responsabilidad porque yo era profesionista no maestro de carrera de matemáticas, que había escuchado que para impartir clases necesitaba hacer una nivelación pedagógica en la Normal Superior de ciudad Victoria, me contesto que no era necesario, que en el plantel se daba cursos de inducción y que por el momento quería que le apoyara con diez horas(dos grupos) ofreciéndome una clave pre incorporada, le conteste que me dejara pensarlo y consultarlo con mi jefe inmediato superior, que le daría la respuesta la siguiente semana. Durante la semana localicé a mi jefe el cual tenia sus oficinas en la ciudad de Monterrey N.L., exponiéndole que me ofrecían impartir diez horas de matemáticas, es probable que debido a la buena relación que existía con mi jefe no se opuso, por el contrario me dijo que el me apoyaba.Es así como el primero de septiembre de 1985, ingrese como docente para impartir matemáticas, me asignaron dos grupos del turno vespertino. En mi primera clase aunque no se me notaba estaba bastante nervioso, a grado tal que lo que había preparado para desarrollarlo durante toda una clase se me termino a media sesión, pues los chicos que me habían tocado eran dinámicos e inteligentes, después de mi nerviosismo vino la frustración y lo único que deseaba era escuchar el timbre que ponía fin a la clase, afortunadamente pude terminar bien, pues los chicos me empezaron a preguntar sobre las actividades que realizaba y de cómo se debían presentar para solicitar trabajo ya que eran de quinto semestre y próximamente egresarían.Quiero manifestar que fue tal la empatía con ese grupo, que entre clase y clase de matemáticas, les explicaba también la forma de llenar las solicitudes de trabajo y de cómo se debían comportar en las entrevistas para que tuvieran una mejor oportunidad de ser reclutados.En ese entonces y ahora, al reflexionar pienso que ser profesor es una gran responsabilidad debido a que tienes que ser un modelo y que las conductas que desarrollas como un profesionista o como un ciudadano común debes replantearlas y analizarlas para que cada día las mejores pues llega un momento que sientes que miles de ojos te observan por donde vas y que al paso de los años, cientos o miles de jóvenes han pasado por tu aula y en tu mente tienes el recuerdo de muchos alumnos pero no de todos, ellos por su parte te seguirán recordando para bien o para mal de acuerdo a la huella que les hayas dejado, pues no es desconocido las etiquetas que suelen colocar adecuadamente los educandos a sus profesores. Para mi el ser profesor es un gran cambio como persona, pues sientes que creces, que te trasmiten juventud y entusiasmo, pero también es una estigma que aceptas llevar hasta el ultimo día de tu existencia, que ha veces es dolor por la impotencia de no haber logrado modificar la mentalidad o conducta de jóvenes que se pierden, de no haber tenido los argumentos suficientes para disuadirlos de caminos equivocados, pero también son grandes satisfacciones cuando se encuentra a jóvenes que ya no recordamos y nos dicen “Profe” ya soy profesionista “ gracias por las regañadas”, algunos otros dirán gracias a sus consejos tengo un negocio “ya ve que no me gustaba la estudiada”, o la gran satisfacción de aquellos que se fueron y un día regresan al plantel y te dicen simplemente “Profe, lo vine a saludar”.

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